Una misión de gestión interina no es una simple sustitución: es una intervención con efecto duradero. Mi papel es asumir la función hoy y dejar una organización más sólida que cuando llegué.
1. Diagnóstico rápido
Desde los primeros días, establezco una lectura clara de la situación: tesorería, fiabilidad de las cuentas, puntos de ruptura, urgencias. Un diagnóstico sin complacencia, compartido con la dirección general.
2. Quick wins
Actúo rápido sobre lo que protege a la empresa: caja, reportings críticos, asuntos bloqueantes. Resultados visibles desde las primeras semanas.
3. Estructuración
Una vez controlada la urgencia, reordeno los procesos de fondo: cierre, control de gestión, herramientas, desarrollo de competencias del equipo.
4. Traspaso
Preparo la salida desde el principio: documentación, selección o formación de mi sucesor, traspaso organizado. La empresa no depende de mi presencia continua.
Un directivo sénior, autónomo y operativo, que habla tanto el lenguaje de las finanzas como el de la industria.